Café, conversación...

Café, conversación...

jueves, 16 de agosto de 2007

That´s all right Mama


Hoy se cumplen treinta años de la desaparición del Rey. Digo la desaparición porque no me atrevería a afirmar a pies juntillas que aquel día de 1977 muriera Elvis Presley. Más que nada porque en Estados Unidos es perfectamente legal fingir tu propia muerte siempre y cuando tu familia no cobre el seguro de vida. Y la familia Presley aún no ha visto un duro de la aseguradora. Tampoco es que les haga mucha falta; solo con una pizca de los royalties que genera el rockero viviría holgadamente cualquier familia. Sin embargo ahí queda la duda ¿Murió o simplemente decidió dejar atrás toda esa vida de fans, drogas y excesos?

En menos de vinte años se convirtió en uno de los símbolos más importantes del siglo XX. Un antes y un después en la música popular que de repente, pasó a convertirse en un verdadero fenómeno de masas. Podríamos decir además, que este joven de Tupelo fué el precursor de el “cocktail” de “rock y sexo” que tanto juego le han sacado las pop Stars y las boy-bands de los noventa (Spice Girls, Take that, Britney Spears…). Porque los bailes sensuales y estrambóticos de Paulina Rubio y compañía no son más que la evolución de aquellos movimientos de cadera que escandalizaron a los sectores más retrógrados de la sociedad americana de la época.

Personalmente, mi historia con Elvis comenzó un día de todos los santos de 1995, cuando aburrido en mi casa, a mis ocho años, rebuscaba en un cajón de cassetes viejos de mis padres y encontraba una grabación en la que venía escrito a mano “Cara A: ELVIS PRESLEY/Cara B: THE BEATLES”. Pasó a convertirse en “mi cinta”. La música que sonaba una y otra vez en mi habitación. En cuanto acababa el “Rock de la cárcel (Jailhouse rock)” rebobinaba la cinta para volver a oírlo; así hasta el infinito (y más allá). De esta forma, Elvis se convirtió en uno de mis modelos masculinos a imitar. Me peinaba como el, intentando remarcar lo más posible un improvisado tupé que después mi madre me remodelaba para que no llamara demasiado la atención. Con el tiempo fui creciendo y madurando, sin embargo aún conservo ese tupé que –como todo el que me conoce sabe- forma ya parte de mi fisonomía.

Así que hoy he pensado que debía hacerle un pequeño homenaje en el estanco a este personaje tan significativo para mí. Y por eso a todos los que me estéis leyendo, os rogaría, pincharais el link que pongo a continuación y encendierais vuestros altavoces.




Se trata de “That´s all right Mama”, su primera canción; el tema con el que saltó a la fama. Ese famoso “regalo de cumpleaños” que Elvis Aaron Presley quiso hacer a su madre. Para mi, su mejor trabajo, el más fresco y el más sentido. Tan solo él y una guitarra acústica consiguieron cambiar la cultura pop para siempre.

6 comentarios:

Paul Benjamin dijo...

Elvis es toda una leyenda moderna, a la altura de Sigfrido o Perseo. Su mágica forma de arrastrar las palabras y bailar con las caderas será recordada eternamente.

Sólo a un loco puede no gustarle "tutti frutti".

Auggie Wren dijo...

Paul, eres un sabio. Tienes toda la razón menos en una cosa.

Tutti Frutti es de Little Richard, no de Elvis.

Gracias por venir y fúmate un Laramie´s a mi salud!


Auggie

Kike dijo...

Tutti Frutti es de Little Richard pero también la cantó El Rey, Auggie. De hecho es una versión que no me cansó de oir.

Auggie Wren dijo...

Vaya... pues no tenía ni idea. ¡ Me has pillado en bragas!

Bueno, pues ya está bajándose del eMule. ¡Seguro que me gusta!


Auggie

Fanático dijo...

Yo a Elvis siempre le eché en cara que dejara de componer sus propias canciones, pero es innegable que es un intérprete inigualable. Mi favorita: Suspicious Minds.

debolichesycopas dijo...

Bien Elvis pero para mi no es el padre del rock sino como lo dijo el propio Lennon, el padre del Rock fué Chuck Berry, Elvis fué mas bien la imagen del Rock.