Café, conversación...

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martes, 4 de septiembre de 2007

Cosas que odio

La gente que está en "oenegés"


Si hay una institución que ha sabido ganarse el afecto incondicional de todos, esa es sin duda la de las ONGs. Grupos organizados, desvinculados (al menos teóricamente) de cualquier brazo gubernamental que se dedican a “ayudar al prójimo”. Sus miembros son como el buen samaritano, solo que este era repudiado por la sociedad del momento y en este caso, hablamos de gente de bondad “intachable”. Esa es la palabra que les define; intachables. ¿Cómo puede ser malo alguien que dona gran parte de su salario a causas benéficas (a no ser, claro, que sea un malvado empresario, en ese caso “lo hace para comprar su alma) o que se va no-se-cuantos meses a Ecuador a sonarles los mocos a cuatro muertos de hambre? ¡Es un ejemplo a imitar!

Así es que todos, como gilipollas, les hemos otorgado el título de “buenas personas”. Hagan lo que hagan, no cuestionarán sus propios actos, ni se plantearán si lo que hacen está bien o mal. Porque se creen por encima de esa dicotomía. Mientras los demás dudamos como cualquier ser humano y luchamos día a día por intentar hacer lo que creemos que está bien, estos tipos tienen legitimidad moral para hacer lo que les salga. Si en algún momento se portan como un hijo de puta, tienen la bula de “yo también tengo derecho a ser malo, al menos por una vez”. ¡Ese es su razonamiento! El resto de los mortales que no entramos en los bancos de blanqueo de almas que son las “oenegés” somos malos y egoístas. Ellos no solo son buenos, sino que tienen una bondad por encima de la media. Así que sin en algún momento hacen algo malo, simplemente están comportándose -eventualmente- como un tipo normal. Así que siguen creyéndose por encima de los demás.

Para empezar, cualquiera con dos dedos de frente puede darse cuanta de que la buena obra de las oenegés no es más que un engaña-niños. Una forma estúpida de sentirte bien contigo mismo. Que los países no progresan porque se les acerquen cuatro “bollescaus” a sonarles la nariz. Que son sus propios habitantes el motor de su economía. ¿Nadie se ha preguntado que cómo habiendo tantísimos voluntarios, misioneros y gente de ese pelaje por el mundo, la situación en África sigue igual de jodida?

Sin embargo, los oenegeros se creen con el derecho a sermonearte. A decirte si eres o no un egoísta. Y tú tienes que joderte y transigir. Mientras, ellos campan a sus anchas, manipulan, joden, putean y en cuanto alguien se lo echa en cara se escudan en la superioridad moral que les da su ridículo carnet de SED, Médicos sin Fronteras o su putísima madre. No solo eso; se creen con más derechos que los demás. Niños buenos en un mundo negro, lleno de avaricia y capitalismo por doquier. ¿No son voluntarios? ¿No se supone que su trabajo lo hacen de forma solidaria y sin pedir nada a cambio? La respuesta es no. Si todos los seres humanos somos unos hijos de puta, ellos además, son unos mentirosos.

Y a ellos va dedicado este post. Espero que muchos de esos samaritanos me lean. Porque a VOSOTROS va especialmente dirigido este mensaje ¡QUE OS JODAN!

14 comentarios:

Hallembeck - Boy Scout dijo...

Querido Auggie

Es un placer entrar en tu estanco. Me gustaria un paquetillo de Ducados, por eso del sabor patrio.

Coincido mucho en lo que dices. Yo distingo ente una minoria de gente abnegada que no busca gloria ni recompensa alguna y que hace lo que cree que es correcto, y una mayoria de gente que cree que donando dinero cada mes eres mejor persona.

Las ONG, subvencionadas por el Estado, estan por encima del bien y del mal, como bien dices. Los demas, somos pecadores a los que adoctrinar. Y, de paso, sacar dinero. Mucho mas que la Iglasia a la que tanto critican, ellos deciden quien es "bueno" y quien es satanas en persona.

No se si lo sabes, pero yo mismo soy voluntario, aunque no de ninguna ONG. Soy voluntario en una Catedral, por mi fe y por todo lo que ese lugar significa para mi. Eso no me hace mejor o peor que nadie, ni me situa en el papel de juez de la humanidad. Ni, por supuesto, soy ninguna santo. Tampoco acepto lecciones de samaritanos que creen estar salvando al genero humano.

Un abrazo, y sigue con tu estanco, me siento como en casa.

Auggie Wren dijo...

Hey John!

Bueno, pues aquí tienes tus cigarrillos. Normalmente fumo negro, aunque ahora estoy con Lucky por eso de variar un poco.

Yo por lo general, cuando alguien me dice ser de una oenegé suelo desconfiar de él. Quitando honrosas excepciones, el tiempo siempre me ha dado la razón en desconfiar de esa gente. Siempre acaban sacando ese prepotente hipócrita que llevan dentro.

En fin, este paquete lo paga la casa...


Auggie

Óscar Valcárcel dijo...

Coincido plenamente con tu visión, no podría estar más de acuerdo. Y la manera de expresar lo que piensas, como siempre, soberbia!

Saludos

Fanático dijo...

Y si llevan rastas ya, ni te cuento!
saludos.

Auggie Wren dijo...

Fanático, no te anticipes, ¡A los jipis/rastafaris/fumahierbas ya los tengo en la recámara para un próximo post!

Fanático dijo...

bieeeeeeeeeeeeeeen!!!!! q ya me han robao a dos tias los guarros esooos !!!!!

Eduardo González García dijo...

Querido Auggie:
Esta vez no te doy la razón. Y aunque la tengas en algunas cosas, no te la voy a dar por haberte permitido un análisis tann superficial.

Conozco a muchas personas que trabajan, repito, trabajan, en ONGs. Gente que tiene su oficio, y pasan el resto del día dedicada a colaborar con distintos tipos de organizaciones. Me parece que tu tono deja ver bastante odio y bastante desconocimiento del tema.

Cierto es que en la universidad se ven bastante de esos tipos de los que hablas. Pero insisto, por decirlo de esa manera terrible e irrespetuosa (y muy poco liberal, por cierto) no te voy a dar mi apoyo en este post.

Muy mal, pero que muy mal. Algún día, dentro de poco espero, charlaremos de ello y te podré contar bastantes historias.

Un saludo.

Auggie Wren dijo...

Como siempre, habrá excepciones que confirmarán la regla. Yo también conozco a personas que están, repito, están en ONGs. Tal vez conozcamos a personas diferentes, tengamos diferente opinión o te gusten sus historias, vete a saber.

Por cierto, ¿qué (cojones) quieres decir con muy poco liberal? No sabía que las opiniones políticas de nadie influyesen en su forma de decir las cosas.

Ogi Ruen dijo...

Fonseca, tío, no seas patético.

Dama Blanca dijo...

Puedo estar segura de que no tienes ni idea de lo que es un "oenegero". Que has conocido a muy pocos, por no decir ningunos y que, además, les envidias. Por eso crees que los odias, y por eso opinas lo que opinas.

Deberías ver más mundo.

Auggie Wren dijo...

Dama Blanca, no solo conozco a los suficientes oenegeros como para poder un juicio de peso sino que he colaborado con oenegés. Incluso, de forma indirecta, he sido miembro de una ONG.

He visto bastante mundo, solo que desde otra perspectiva tal vez más cínica e inconformista.



Auggie

Dama Blanca dijo...

Pues no sé con qué "oenegés" has colaborado, pero vamos, habrás conocido unicamente a los "payasos" de cada una.

Yo he estado relacionada bastante superficialmente, pero he conocido a gente que estaba muy metida, gente que trabajaba ahí (mucha gente), gente que, de ningún modo se corresponde con las partidistas descripciones de las que te quejas.

Era gente normal, que hacían lo que les gustaba. Igual que un informático programa, igual que un trabajador social hace parcialmente lo mismo... cobrando, y no por eso es criticado. Personas que se realizaban con ello, como yo me realizo dibujando o como Mick Jagger se realiza haciendo música. Que no se consideraban ni más, ni menos; eran simplemente personas. Que, es más, no te criticaban porque tú no hicieras lo mismo que ellos, ni te juzgaban por ello. Bastante más humildes que los arrogantes "oenegeros" que has definido.

Y no les defiendo, ni mucho menos, precisamente porque me parecieron cuatro amigos pasando el rato. Igual que yo voy los sábados a jugar al rol, ellos iban los sábados a "hacer algo a la oenegé de turno", y por eso los desaprobaba; y por eso me parece tristísima y completamente incoherente con la realidad la situación que tú describes.

Así que de nuevo, te repito, igual deberías ver más mundo. Y con un poco más de cinismo e inconformismo, que no lo has visto con el suficiente.

Auggie Wren dijo...

Verás, cuando una persona te mira por encima del hombro no te dice "Hola, Dama Blanca, te miro por encima del hombro", es algo que solamente se descubre en determinadas situaciones y gestos muy pequeños que definen grandes cosas. El "para una vez que soy malo" es algo que sólamente escuchas cuando alguien es malo.

Es como las parejitas que se jactan de no haberse puesto los cuernos nunca. ¡Coño! ¡Como que en muchos casos, no han tenido la oportunidad!

Abre bien los ojos, Dama Blanca, asimila bien lo que ves y no intentes hacer la vista gorda con las cosas que chocan con tu interpretación de la realidad. Descubrirás que este pobre estanquero tocapelotas tiene mucha razón.



Auggie

Dama Blanca dijo...

Quizá el problema radica en que El Pobrecito Estanquero ve elefantes donde hay moscas.

Aunque, claro, imagino que como no me conoces, no sabes si observo o no observo, si juzgo o no juzgo y mi baremo. Pero bueno, te digo que incluso con la mirada más inocente de Virgen María el "oenegero" por excelencia no ha soltado nunca la absurda frase "para una vez que soy malo". Y si la ha soltado, su supuesta eterna bondad no fluctua con la idea de "soy bueno porque regalo mi tiempo libre". Que no han mirado por encima del hombro, ni al pasar tú por su lado, ni al que pasa por delante.

Y, por cierto, las parejas que se jactan de no haber puesto los cuernos, probablemente sean las que hayan tenido opción... y las que lo hayan visto muy cerca. Las otras, simplemente, no tienen de qué jactarse.

Estanquero, tranquilo, que la ceguera es para quienes la desean.