Café, conversación...

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sábado, 6 de marzo de 2010

Así que por eso andaban con las piernas tan abiertas...


Había oído decir muchas cosas de las películas del oeste. Que son un aburrimiento y solo sirven para echar la siesta, que son una tontería, que siempre ganan los buenos, etc. Todo bobadas en mayor o menor medida, pero lo que nunca había oído era una cosa semejante: las películas de vaqueros encierran una homosexualidad latente. Vamos, que sus protagonistas no han salido del armario y que John Wayne o Clint Eastwood no son más que precursores de lo que Jake Gyllenhaal y Heath Ledger nos mostrarían en "Brokeback mountain".

Por supuesto, a nadie que, como yo, disfrutara de bastantes de estos films en su niñez (y que sigue haciéndolo hoy en día) se le habría ocurrido pensar eso. Todas aquellas horas delante de la televisión por la tardes no nos endurecieron el carácter ni nos enseñaron nada sobre la amistad cuando suenan los tiros a nuestro alrededor, simplemente nos alejaban progresiva y encubiertamente de las mujeres.

Al menos eso es lo que me ha sugerido la lectura de un especial sobre el cine de Sam Peckinpah del último número de la revista "Fotogramas", donde tildaba la relación de los protagonistas de "Grupo salvaje", considerado uno de los mejores westernes (crepusculares) de la historia, de "tamizada homosexualidad". Vamos, que unos tíos sudorosos, llenos de polvo y mugre que se dedican a atracar bancos, emborracharse y correrse juergas con mujeres desnudas cuando no están demasiado ocupados atacando trenes o matando al que se les pone por delante, en realidad son un grupo de gays que se vigilan, pero que muy bien, las espaldas los unos a los otros. O sea, te lo juro, un grupo muy "salvaje", de verdad de la buena.

Sin embargo, no menos preocupante es otra expresión en la misma revista, esta vez en una reseña de la nueva película de Guy Ritchie, su versión postmoderna y anfetamínica de Sherlock Holmes, sobre la relación entre el famoso detective y su eterno ayudante el Dr.Watson, al referirse a la misma como "una complicidad calculadamente homo". ¿Qué significa "calculadamente homo"? Mucho se ha especulado sobre la relación entre Homes y Watson, a pesar de que este último se casó (aunque él, como buen amigo, prefería pasar el tiempo con su colega), pero esto último me parece excesivo. "Calculadamente homo" suena a previsto, a escrito en el guión o a efecto buscado por el director (humm, ahora que lo pienso, en "Lock and stock" eran cuatro amigos inseparables, en "Snatch" dos socios como hermanos, en "Revolver" Ray Liotta aparecía en calzoncillos y en "Rock and Rolla" uno de los miembros del "grupo salvaje" (¡¡!!) salía del armario; Guy, ¿intentas decirnos algo?).

Lo que es más extraño de todo esto es la coincidencia en el mismo número de fotogramas. No puedo recordar si es primera vez o no que esta revista suelta este tipo de perlas, pero ya puedo imaginarlos delante de un proyector examinando las películas fotograma a fotograma (¿lo pilláis?) buscando algún resquicio de homosexualidad en las películas de Disney o incluso en las de Stallone ("vaya, parece que a ese le ha mirado el culo antes de arrancarle la cabeza, ¿no?", "marica"). Cuidado, gays del cine, "Fotogramas" vela por la heterosexualidad en las pantallas. Podéis correr, pero no esconderos. Advertidos quedáis.

5 comentarios:

Sigfrido, el Erguido dijo...

Madre mía, Auggie. ¡Que me meo! Desde luego, ya les notaba yo algo raro a todos esos vaqueros. Claro, que ahora encuentro respuesta a la manía de John Wayne por quedarse encerrado en casas, una y otra vez y con sus amigos, en las últimas películas de Hawks. ¡Qué puedes pensar de un tipo cuyo nombre verdadero es Marion! ¡Pura impostura!

Conclusión final: acierto de Auggie en estas líneas.

Bizarro dijo...

Es que cualquier cosa es susceptible de ser retorcida hasta el absurdo para que signifique lo que nosotros queramos. ¿Camaradería, amistad? Nah, una panda de gayers. Lo que hay que leer...

Laura dijo...

Si claro, Epi y Blas también,"dicen" eran homosexuales...
Mira Auggie, hacía tiempo que no te comentaba, pero ahora lo hago porque la verdadera respuesta a por qué andaban con las piernas tan abiertas es porque su caballo se murió...
Dime si no cómo andaba El Virginiano ¿te acuerdas? y es que le habían matado el caballo al pobre hombre!!!!

CAPÉ; dijo...

Jajaja. Sin duda, no hay otra preocupación hoy día, donde puedas sacar algún ápice que sea interesante (minimamente) para el lector y así "vender" ejemplares.
Me hace gracia eso de que a los homosexuales se les considere cien por cien femeninos y que no puedan desarrollar trabajos o actividades más "masculinas", a su vez, me hace gracia que se siguan considerando actividades de hombres y de mujeres.
Me gusta tu blog, me iré pasando.
Un saludo!

Poncho Alatriste dijo...

Una joya!

Y que va, soy asiduo lector de un blog que ya no produce nada